Neutrofilos altos. Causas y tratamiento.

Neutrofilos altos o neutrofilia. Causas, tratamiento y otras alteraciones en los neutrofilos.

Neutrofilos altos. Causas y tratamiento.

¿Qué son los neutrófilos y cual es su función?

Los neutrófilos son un tipo de leucocitos encargados de la defensa ante infecciones. Cuando hay algún tipo de infección, lesión o cualquier otra situación que produzca estrés en el organismo los neutrófilos aumentan en sangre.

Cuando las infecciones son graves o cronificadas, y con determinados tratamientos con medicamentos, el recuento de neutrófilos puede disminuir. Esto también ocurre en determinadas condiciones genéticas.

Su mecanismo para combatir las infecciones es el bloqueo y/o desactivación de los distintos patógenos que entran en nuestro organismo. Otra de sus funciones es comunicarse con otras células y organizarse con otras células para producir una respuesta inmunitaria acorde a la situación.

Producimos los neutrófilos en la médula ósea, y su porcentaje con respecto al resto de glóbulos blancos está entre el 50-70%, y su cantidad en un milímetro cubico de sangre esta entre 4500 y 11000.

Cuando sucede una infección y otro tipo de proceso inflamatorio en el organismo, ciertas sustancias químicas advierten a los neutrófilos. Estos abandonan la médula ósea y se desplazan por la sangre hasta llegar al lugar de la infección.

Los neutrófilos pueden atravesar las uniones intercelulares de las paredes de los vasos sanguíneos para entrar directamente a los tejidos.

A diferencia de otras células o componentes de la sangre, los neutrófilos pueden atravesar las uniones de las células que recubren las paredes de los vasos sanguíneos y entrar directamente en los tejidos.

En este articulo vamos a ver las razones por las que los neutrófilos pueden aumentar o disminuir su nivel en sangre

Causas de neutrófilos altos.

Hay diversas causas por las que los neutrófilos pueden subir por encima de los valores normales.

Como hemos comentado, los neutrófilos son un tipo de glóbulo blanco. Al estado patológico en el que los leucocitos están por encima de lo normal, se conoce como leucocitosis neutrofílica o neutrofilia.

El aumento anormalmente alto en los niveles de neutrófilos puede producirse de de una manera natural debido a infecciones, pero también pueden aumentar en respuesta a:

  • Medicamentos: Los corticosteroides, la epinefrina y los beta-2-agonistas pueden producir neutrofilia.
  • Cáncer. Determinados tipos de cánceres pueden aumentar los neutrófilos en sangre
  • Estrés, ya sea físico o emocional.
  • Extirpación del Bazo. Es habitual el aumento de neutrófilos en personas con el bazo extirpado.
  • Tabaquismo
  • Embarazo
  • Cirugía o accidentes. Determinadas situaciones que implican procesos inflamatorios, como cirugías o accidentes pueden subir los neutrófilos.
  • Obesidad
  • Genética. Personas con síndrome de Down suelen tener los neutrófilos altos.
  • Procesos inflamatorios. Afecciones inflamatorias como la artritis reumatoide, Enfermedad de Crohn o hepatitis pueden también aumentar los neutrófilos.

¿Como se detectan los neutrófilos altos?

A partir de un análisis de sangre, un especialista en análisis clínicos puede determinar los niveles de glóbulos blancos. Si el médico considera que hay indicios de infección, alguna enfermedad crónica, lesión, fiebre, dolor o cansancio extremo puede solicitar un hemograma para ver el estado de salud general del paciente. Si en el hemograma aparecen una cantidad de glóbulos blancos por encima o debajo de lo normal, normalmente solicitará repetir el análisis con una nueva extracción para confirmar los resultados.

Si se repite la situación de leucocitosis, el médico solicitará un examen visual de la muestra sanguínea. Mediante un Frotis sanguíneo, el especialista de laboratorio buscará mieloblastos o neutrófilos inmaduros. Cuando ocurre una infección o enfermedad crónica, estas células salen de la médula osea todavía inmaduras, y terminan de madurar en sangre.

Si estos mieloblastos están en una cantidad significativamente alta en sangre, el médico solicitará una extracción de médula osea.

Si no hay ninguna razón aparente para los cambios en los niveles de glóbulos blancos, el médico solicitará una prueba más específica. Los especialistas del laboratorio buscarán glóbulos blancos específicos, como los neutrófilos inmaduros llamados mieloblastos. Durante una infección o enfermedad crónica, estas células salen de la médula ósea y maduran en la sangre en lugar de en la médula ósea.

Si los mieloblastos u otros glóbulos blancos aparecen en niveles significativos en la sangre, el médico solicitará una muestra de médula ósea. El proceso de extracción de médula osea suele ser bastante molesto y doloroso, por lo que se suele realizar con anestesia local.

Los analistas examinarán la muestra de médula osea para comprobar si los neutrófilos y demás leucocitos se están formando de una manera correcta.

Si mediante estos procesos no se consigue averiguar la causa de la variación en los niveles de neutrófilos altos, el médico puede solicitar otras pruebas complementarias para continuar con la investigación:

  • TAC o Tomografía axial computerizada.
  • Hemocultivos o cultivos de muestras de sangre.
  • Examen físico-quimico de muestras de orina
  • Radiografía de tórax.

Valores normales de glóbulos blancos.

La cantidad de glóbulos blancos normal es variable dependiendo de la edad y otras situaciones, como el embarazo. Como es habitual, el valor considerado normal varia de unos laboratorios a otros, y de unas personas a otras, pero orientatívamente podríamos establecerlos así:

  • Recién nacidos. De 13000 – 38000 por mm³
  • Lactante de 15 días de edad: de 5000 a 20000 por mm³
  • Adulto: de 4000 a 10000 por mm³
  • Embarazada. A partir del tercer trimestre la cantidad aumenta. Se considera normal de 6000 a 13200 por mm³

Neutrófilos altos

Cuando la cantidad de leucocitos se situa por encima de 11000 en hombres o mujeres no embarazadas, es considerado leucocitosis o recuento alto de glóbulos blancos. Cuando en este recuento más de 7000 corresponden a neutrófilos inmaduros se habla de leucocitosis neutrofílica.

Neutrófilos bajos

Cuando el recuento de leucocitos esta por debajo de 1500/mm3 hablamos de neutropenia

Cuanto más bajo sea el nivel de neutrófilos en sangre más grave será la neutropenia.

  • Leve: 1.000 a 1.500/mm3
  • Moderada: 500 a 999/mm3
  • Grave: 200-499/mm3
  • Muy grave: menos de 200/mm3

Cuando las variaciones en los niveles de neutrófilos o glóbulos blancos en general no son demasiado pronunciadas, no suele ser motivo de preocupación, siempre y cuando la situación sea temporal. Un recuento alto puntual de leucocitos se suele interpretar como que el cuerpo está respondiendo a una infección o lesión.

Algunas personas, genéricamente tienen los valores de leucocitos y neutrófilos más bajos que la media de la población, pero eso no significa que sufran alguna patología.

Cuando la alteración de los niveles de glóbulos blancos no tiene un motivo aparente para el medico, este le solicitará pruebas adicionales para llegar a la causa.

Cuando los niveles son extremadamente altos o bajos requieren una atención especial. Hay que tener en cuenta que personas con unos niveles extremadamente bajos son muy vulnerables a infecciones, mientras que personas con neutrófilos altos pueden estar sufriendo infecciones muy graves, o algún tipo de cáncer.

Cómo subir y bajar niveles de neutrófilos

La mejor manera de subir o bajar los neutrófilos en sangre es encontrar y tratar la causa de esa alteración.

Si la causa es una infección bacteriana, un antibiótico podría solucionar el problema, y si la infección es de hongos, un antifúngico lo haría. Si la infección es vírica, en algunos casos se pueden tratar con anti virales que limitan la actividad del virus. Si esto no es posible con cuidados adecuados se puede mejorar la situación.

Cuando los neutrófilos bajan debido a algún medicamento, la interrupción o cambio de tratamiento normalmente soluciona el problema.

Cuando la persona sufre una afección crónica que altera la producción de neutrófilos, se puede hacer necesario la administración de medicación que ayude al organismo a mejorar la situación, como el uso de corticoesteroides, globulina antitimocítica o trasplante de médula osea o células madre.

Cuando el nivel de neutrófilo es extremadamente bajo se recomienda terapia antibiótica y hospitalización para evitar el riesgo de adquirir una infección grave.

Durante este periodo damos tiempo al organismo a recuperarse, y mantiene a la persona con el sistema inmune debil alejada de posibles infecciones que podrían complicarse debido a la situación de neutropenia.

Alimentación para subir los niveles de neutrófilos.

Debido a que está demostrado que el déficit de Vitamina B12en sangre puede bajar el nivel de neutrófilos, el consumo de alimentos ricos en B12 podría mejorar la situación. Estos alimentos son:

  • Carne, pescado y huevos
  • Leche y derivados lácteos
  • Levadura nutricional y cereales de desayuno enriquecidos con vitaminas.

Como regular el riesgo de neutrófilos altos o bajos

Siguiendo una serie de consejos podemos reducir el riesgo de alteración en las cantidades de neutrófilos, como son:

  • Ejercicio físico moderado. Evitar el ejercicio excesivo.
  • Reducir el estrés.
  • Seguir una dieta sana y equilibrada.
  • Comer suficientes proteínas en la dieta.
  • Consulte a su médico si tiene síntomas como fiebre, debilidad o dolor
  • Si tiene alguna afección crónica o genética trátela exactamente como se le indica.

Consideraciones finales

Tener una cantidad adecuada de neutrófilos es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmune. Cuando la alteración ocurre durante una ocasión puntual no es preocupante, pero cuando se alarga en el tiempo el médico solicitará pruebas para encontrar la causa subyacente.

Cuando los niveles de neutrófilos están por encima de lo normal (neutrofilia) suele estar relacionado con infecciones, lesiones o estados inflamatorios, estrés o uso de medicamentos.

Cuando el nivel de neutrófilos está muy por debajo de lo normal, hay que llevar especial atenciónatención, llegando incluso a la hospitalización para prevenir infecciones que puedan complicarse.

Los niveles bajos de neutrófilos o neutropenia suelen ser causados por infecciones crónicas, algunos tipos de cáncer, el consumo de ciertos medicamentos, déficit de B12 y condiciones genéticas.