3 Usos de la terapia visual y la rehabilitación neurovisual

3 Usos de la terapia visual y la rehabilitación neurovisual

En el mundo digital actual, a menudo oímos hablar de cómo los dispositivos tecnológicos afectan a nuestra visión.

Teniendo en cuenta que aproximadamente el 28% de las personas pasan 10 o más horas diarias frente a dispositivos digitales, no es de extrañar que nuestros ojos sientan la tensión.

Los síntomas más comunes de la fatiga ocular digital son el enrojecimiento, la sequedad, la visión borrosa y los dolores de cabeza.

Problemas de visión subyacentes Las afecciones oculares existentes, sin embargo, pueden desempeñar un papel clave en la fatiga visual digital y, sin embargo, a menudo pasan desapercibidas.

Al fin y al cabo, mucha gente sólo consulta al optometrista si no puede ver con claridad (20/20).

Sin embargo, los optometristas saben que la capacidad de ver con claridad es sólo una pequeña parte de la visión.

Las estadísticas muestran, por ejemplo, que el 80% de lo que aprendemos es a través de los ojos.

Por ello, una visión defectuosa puede tener un profundo impacto en la forma en que las personas aprenden y procesan la información visual que reciben.

Las afecciones oculares no tratadas pueden ser especialmente perjudiciales para los niños y pueden agravar aún más la fatiga visual digital.

Terapia visual Un número creciente de optometristas, por tanto, está empezando a ofrecer terapia visual, también conocida como rehabilitación neurovisual, como parte integral de su práctica.

La terapia visual ofrece a los pacientes la oportunidad de desarrollar nuevas vías neurológicas relacionadas con el control de los ojos.

El desarrollo de nuevas vías es útil cuando se trata de percibir y procesar la información entrante.

La terapia visual puede ayudar a la comprensión de la lectura, a la velocidad de lectura, a los trastornos de déficit de atención relacionados con las condiciones de la visión, a la coordinación mano-ojo, al equilibrio y a la rehabilitación de lesiones cerebrales.

Una parte natural de la terapia visual es el aprendizaje y la aplicación de nuevas tecnologías.

NeuroTracker, una herramienta de seguimiento de objetos múltiples, es una de estas tecnologías.

1.

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) Un problema visual relacionado con el aprendizaje afecta directamente a la forma en que aprendemos, leemos o mantenemos el trabajo de cerca.

Muchos niños con insuficiencia de convergencia y otros trastornos de la visión binocular presentan síntomas idénticos al TDAH.

A la hora de diagnosticar el TDAH, es importante buscar cualquier cosa que pueda estar relacionada con el problema de aprendizaje.

En otras palabras, el diagnóstico de TDAH debe ser un diagnóstico de exclusión.

Es importante evaluar el seguimiento y otros problemas visuales durante las pruebas para detectar problemas de aprendizaje.

Si el individuo en cuestión tiene problemas de visión, entonces la terapia visual podría ser efectiva.

2.

Dislexia o trastorno de la lectura De igual modo, la terapia visual también puede ser útil con los síntomas de la dislexia si existen déficits en la función visual.

Por ejemplo, si hay déficits en el seguimiento de los ojos, en su funcionamiento conjunto o en el modo en que el cerebro procesa la información visual.

En esencia, la dislexia significa simplemente dificultad para leer, deletrear y escribir.

Por lo tanto, cuando los profesionales hacen pruebas de dislexia, es posible que no se descarten los problemas de visión, ya que se les dice que la "visión está bien" (el individuo ve claramente 20/20).

Si la dislexia es consecuencia de problemas de visión, el tratamiento de terapia visual puede ayudar a que desaparezcan los síntomas de la dislexia.

El aspecto positivo de tratar las condiciones de la visión es que son objetivamente medibles.

3.

Las nuevas investigaciones demuestran que la visión es uno de los aspectos en los que más influye una conmoción cerebral o una lesión cerebral traumática leve.

Las conmociones cerebrales suelen afectar al funcionamiento de los ojos, provocando problemas de equilibrio, mareos, náuseas, velocidad de lectura/comprensión, sensibilidad a la luz y fatiga.

Como resultado, puede ser muy difícil volver al trabajo, a la escuela o al juego competitivo.

Muchas ligas deportivas profesionales ya utilizan pruebas visuales para medir cuándo los atletas están realmente curados y listos para volver al juego.

Para algunas clínicas de rehabilitación de conmociones cerebrales, la terapia visual se ha convertido en una parte integral de su práctica.

En consecuencia, las neurotecnologías también se han convertido en una herramienta importante para las sesiones de recuperación tras una conmoción cerebral.

Está claro que las habilidades visuales disfuncionales afectan a nuestra calidad de vida.

Por eso, tanto si se padecen dificultades de aprendizaje relacionadas con la visión, como si se está recuperando de una conmoción cerebral o se necesita ayuda para desenvolverse en un entorno ajetreado, la terapia visual podría ser una solución beneficiosa.

Por no mencionar que, a medida que aumenta el uso de los dispositivos digitales, es conveniente solucionar cualquier problema ocular subyacente para evitar que la tensión ocular digital se agrave aún más.