3 lesiones más comunes en el deporte

3 lesiones más comunes en el deporte

Todos lo hemos visto: ese momento en que un atleta se derrumba en el suelo, inmovilizado o retorciéndose de dolor insoportable.

Desde torceduras hasta esguinces, parece que las lesiones en el deporte son inevitables.

En el mejor de los casos, el deportista se rehabilita eficazmente y vuelve rápidamente a la competición.

En el peor de los casos, la lesión pone fin a su carrera.

Existe la idea errónea de que siempre que se salta al terreno de juego se corre el riesgo de sufrir algún tipo de lesión.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, las lesiones deportivas se pueden prevenir.

Es importante estar atento al hacer ejercicio y escuchar a tu cuerpo.

Sin más preámbulos, aquí están las 3 lesiones más comunes en el deporte: 1.

Esguince de tobillo Esta lesión se produce cuando los ligamentos del tobillo se rompen o se estiran demasiado.

Suele producirse en la parte exterior del tobillo, cuando se "rueda" el pie.

Como resultado, el ligamento de la parte exterior de tu tobillo se estira más de lo que puede.

El cuerpo responde con signos como hinchazón, hematomas, sensibilidad, picor o rigidez en el tobillo.

Muchos esguinces de tobillo se producen en deportes que implican muchos saltos.

El riesgo también es mayor cuando existe la posibilidad de pisar el pie de alguien.

Entre estos deportes se encuentran el baloncesto, el fútbol y el voleibol.

2.

Distensión del LCA El ligamento cruzado anterior (LCA) es un ligamento que discurre por detrás de la rodilla, entre el fémur (hueso del muslo) y la tibia (hueso de la espinilla).

La distensión del LCA puede producirse cuando un jugador desacelera repentinamente, intenta cambiar bruscamente la dirección de la carrera, realiza una hiperextensión de la rodilla o pivota en el lugar.

Los síntomas pueden incluir un dolor repentino e intenso en la rodilla, una sensación de soltura en la articulación, hinchazón o incapacidad para poner peso en la articulación sin dolor.

Los deportes en los que la distensión del LCA es de alto riesgo son el fútbol y el béisbol.

3.

Codo de tenista Esta lesión se produce por el uso excesivo de los músculos del brazo, el antebrazo y la mano.

Sorprendentemente, sólo un pequeño grupo de personas a las que se les diagnostica codo de tenista lo sufren realmente por jugar al tenis.

Sin embargo, el riesgo es alto en los deportes de raqueta como el squash o el racquetball.

En los enfermos de codo de tenista, el dolor se concentra en la parte exterior del brazo, donde el antebrazo se une al codo.

Cuando se utiliza constantemente el brazo en un movimiento repetitivo, los tendones del extremo del codo del músculo ECR (extensor carpi radialis) pueden desarrollar pequeños desgarros.

Como resultado, los desgarros provocan una inflamación, lo que supone una tensión en el brazo y hace que resulte doloroso levantar y agarrar cosas.

Prevención de lesiones Para prevenir las lesiones, cada entrenamiento debe comenzar con un calentamiento suave.

El calentamiento aumenta el flujo sanguíneo a los músculos, los hace más flexibles y puede reducir las lesiones.

También existen herramientas de entrenamiento cognitivo que ayudan a fortalecer la visión periférica.

El aumento de la capacidad de procesamiento visual puede ayudar a prevenir lesiones, ya que permite leer mejor las acciones del adversario y responder con mayor rapidez.

Esto podría significar la diferencia entre esquivar a tu oponente o chocar con él de frente.

¡Manténgase seguro!