5 mitos sobre las conmociones cerebrales

5 mitos sobre las conmociones cerebrales

Las conmociones cerebrales parecen estar acaparando más atención que nunca.

Muchos siguen haciendo campaña para que las consecuencias de las lesiones cerebrales se tomen más en serio.

Sin embargo, cuando se trata de conmociones cerebrales, parece haber una amplia gama de conceptos erróneos flotando por ahí.

¿Le protegerá el casco de una conmoción cerebral? ¿Hay que perder el conocimiento para que la lesión sea una conmoción cerebral? ¿Sólo se produce por un golpe directo en la cabeza? Hoy se exponen 5 mitos sobre las conmociones cerebrales.

¡Separemos la realidad de la ficción! Mito nº 1: Una conmoción cerebral requiere una pérdida de conciencia (LOC) Realidad: La pérdida de conciencia no es el único indicador de una conmoción cerebral.

Aproximadamente sólo el 10% de las conmociones cerebrales implican una pérdida de conciencia.

En 2007, el 42% de los entrenadores de jóvenes tenían la falsa impresión de que una conmoción cerebral sólo se producía cuando un deportista experimentaba una pérdida de conocimiento.

Afortunadamente, en 2009 se publicaron otros estudios en los que el 95% de los padres eran conscientes de que un jugador no tenía que estar inconsciente para sufrir una conmoción cerebral.

Mito nº 2: Sólo se produce una conmoción cerebral por un golpe directo en la cabeza Realidad: Hay muchas formas de sufrir una conmoción cerebral.

La conmoción cerebral/lesión cerebral traumática leve puede ser causada por un impacto directo, una rotación con impacto, un latigazo cervical sin impacto y un impacto lateral.

Además, una conmoción cerebral puede ser causada por un golpe directo en la cabeza, la cara, el cuello o cualquier otra parte del cuerpo si la fuerza del impacto se transmite a la cabeza.

Mito nº 3: La lesión cerebral sólo se produce en el momento del impacto inicial de la conmoción cerebral Realidad: La lesión cerebral traumática es un proceso evolutivo a nivel microscópico del cerebro.

Durante días, semanas o incluso meses después del impacto, se producen cambios químicos y metabólicos.

Por eso es fundamental prevenir cualquier conmoción cerebral adicional durante este periodo de tiempo.

Hay que evitar a toda costa el síndrome del segundo impacto.

Mito nº 4: Los deportistas siempre reconocen cuando han sufrido una conmoción cerebral Realidad: Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, estiman en los Estados Unidos que aproximadamente el 47% de los deportistas con conmociones cerebrales no se autodeclaran.

Desgraciadamente, algunos jugadores dudan en informar de la lesión porque quieren seguir jugando.

En un estudio realizado por la Universidad de Pensilvania, se informó de que el 27% de los atletas que se identificaron como practicantes de deportes de contacto dijeron que habían ocultado una conmoción cerebral para seguir jugando.

Además, el 54% de los atletas de contacto dijeron que sería extremadamente improbable o improbable que informaran de una conmoción cerebral en una situación de juego.

Mito nº 5: Los cascos y el equipamiento evitan las conmociones cerebrales Realidad: Desgraciadamente, no existe ningún equipamiento que pueda proteger completamente a las personas de una conmoción cerebral.

Aunque algunos cascos y protectores bucales se han desarrollado pensando en la prevención de las conmociones cerebrales, no eliminan por completo el riesgo de sufrirlas.

Sin embargo, los cascos, los protectores bucales y otros dispositivos de protección pueden ser útiles para los entrenadores o los médicos, ya que algunos ofrecen más información.

Por ejemplo, algunos protectores bucales contienen acelerómetros y giroscopios que indican cómo se ha movido y girado el cráneo durante una colisión.

Esto es importante porque los investigadores empiezan a creer que es más probable que se produzcan conmociones cerebrales cuando la cabeza gira de una manera determinada.

Ahora ya conoce algunos datos sobre las conmociones cerebrales.

Para saber más sobre lo último en investigación sobre conmociones cerebrales, considere la posibilidad de seguir la Ultimate Concussion Conference de este año.

El evento tiene lugar los días 21, 22 y 23 de octubre y cuenta con un claustro de profesores y un panel de expertos.

Imagen destacada: Johann Schwarz bajo CC BY 2.

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