5 riesgos de los impactos repetitivos en la cabeza

5 riesgos de los impactos repetitivos en la cabeza

Si alguna vez has sufrido una conmoción cerebral o una lesión en la cabeza, sabes lo debilitante que puede ser.

Incluso si no lo ha hecho, probablemente haya oído hablar de algunos de los síntomas que acompañan a una conmoción cerebral: dolores de cabeza, rabia, incapacidad para concentrarse y problemas de equilibrio.

Sufrir una conmoción cerebral es suficientemente perjudicial, pero múltiples estudios demuestran que sufrir dos puede ser catastrófico.

Por desgracia, los impactos en la cabeza en los deportes de contacto son bastante frecuentes y las consecuencias para la salud pueden ser importantes.

A continuación, 5 posibles riesgos a largo plazo de los impactos repetitivos en la cabeza y las conmociones cerebrales múltiples: 1.

Encefalopatía Traumática Crónica (ETC) La ETC es una enfermedad cerebral degenerativa que se encuentra en atletas, veteranos militares y otras personas con un historial de traumatismos cerebrales repetitivos.

En la ETC, una proteína llamada Tau forma cúmulos que se extienden lentamente por el cerebro, matando las células cerebrales.

Los síntomas clínicos de la ETC incluyen el deterioro progresivo de la memoria y la cognición, depresión, comportamiento suicida, escaso control de los impulsos, agresividad, parkinsonismo y demencia.

El término surgió por primera vez en dos informes de casos que involucraban a dos jugadores de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

Estos jugadores sufrían una amplia gama de trastornos neuropsicológicos después de largas carreras jugando al fútbol en la escuela secundaria, la universidad y profesionalmente.

Las pruebas sugieren que la ETC está causada por los golpes repetitivos en la cabeza sufridos durante un periodo de años.

Es importante señalar que no es necesario sufrir una conmoción cerebral completa para padecer esta enfermedad.

De hecho, las pruebas apuntan a que los impactos subconcusionales, o golpes repetitivos en la cabeza, son el principal factor.

2.

Depresión La depresión es un trastorno mental que afecta a la forma de sentir, pensar y actuar de las personas.

Puede dar lugar a una serie de problemas emocionales y físicos que pueden disminuir la capacidad de una persona para funcionar en el trabajo y en casa.

Los síntomas pueden incluir la pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, cambios en el apetito, problemas de sueño e incluso pensamientos de muerte o suicidio.

Las encuestas realizadas a deportistas profesionales retirados proporcionan algunas pruebas de que un historial de múltiples conmociones cerebrales aumenta el riesgo de depresión.

Los investigadores encontraron una relación lineal creciente entre el historial de conmociones cerebrales y el diagnóstico de depresión de por vida.

En comparación con los jugadores retirados sin antecedentes de conmoción cerebral, los jugadores retirados que tuvieron 3 o más conmociones cerebrales tenían 3 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados de depresión.

Aquellos con un historial de una o dos conmociones cerebrales previas tenían 1,5 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados de depresión.

Aunque la investigación con imágenes está empezando a explorar la relación entre los síntomas de la depresión y las anormalidades del blanco cerebral en los atletas retirados, es necesario realizar más estudios.

3.

Demencia pugilística También conocida como "síndrome del puñetazo", la demencia pugilística es una enfermedad neurodegenerativa que se da en personas que han sufrido múltiples conmociones cerebrales.

El término deriva de la palabra "pugil", que significa boxeador o luchador en latín, ya que se descubrió por primera vez entre los boxeadores en la década de 1920.

Las personas que padecen esta enfermedad suelen experimentar temblores, lentitud de movimientos, problemas de habla, confusión, falta de coordinación y problemas de memoria.

La demencia pugilística es una variante de la ETC, y también comparte algunas características histológicas de la enfermedad de Alzheimer a nivel microscópico.

Aunque se ha identificado principalmente en boxeadores que experimentaron repetidos impactos en la cabeza, otros atletas también pueden sufrir esta enfermedad.

De hecho, es posible que los datos disponibles sobre las características neurodegenerativas en los boxeadores puedan aportar ideas para entender los traumatismos craneales menos graves.

4.

Deterioros neurocognitivos Los signos y síntomas de una conmoción cerebral pueden afectar a menudo a las capacidades cognitivas de la persona, lo que se traduce en incapacidad para concentrarse, confusión, irritabilidad y pérdida de equilibrio.

Cuando se sufre más de un traumatismo craneoencefálico a lo largo de la vida, se corre un mayor riesgo de desarrollar un deterioro duradero, posiblemente progresivo, que limite las funciones.

Los estudios sugieren que los jugadores de fútbol y de hockey experimentan cambios en la función cognitiva del cerebro tras los impactos repetidos en la cabeza.

En un estudio, los investigadores descubrieron que los atletas afectados presentaban déficits neurocognitivos tanto en la memoria de trabajo como en la memoria visual.

En otro estudio, los jugadores de fútbol afectados experimentaron problemas de control de los impulsos y de equilibrio después de la temporada.

Del mismo modo, los estudios realizados con boxeadores sugieren que los atletas con una alta exposición al contacto con la cabeza tenían una función cognitiva más baja que los que tenían una baja exposición al contacto con la cabeza.

Además, otros estudios sugirieron que los impactos repetitivos en la cabeza en el boxeo se asocian con el deterioro cognitivo a largo plazo.

5.

Recuperación neurológica más lenta Cada año, millones de personas sufren conmociones cerebrales, pero los riesgos de una recuperación prolongada después de las conmociones cerebrales repetidas siguen siendo un territorio nuevo.

Sin embargo, un estudio sugiere que los antecedentes de múltiples conmociones cerebrales pueden estar asociados a una recuperación más lenta de la función neurológica después de otra conmoción cerebral.

También sugiere que la repetición de las conmociones cerebrales puede dar lugar a un deterioro neurocognitivo permanente.

Por eso es absolutamente importante no volver a practicar deportes o actividades peligrosas hasta que se haya curado por completo.

Pero, ¿cómo optimizar la recuperación? Para algunos neurólogos y neurooptometristas, se trata de utilizar el NeuroTracker, una herramienta de entrenamiento perceptivo-cognitivo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que NeuroTracker es sólo una herramienta que se utiliza para evaluar la recuperación de un individuo.

En el futuro, será beneficioso investigar las tecnologías innovadoras que podrían utilizarse para ayudar a prevenir las lesiones en la cabeza.

Al fin y al cabo, en la mayoría de los casos es más fácil prevenir una lesión que repararla una vez producida.