HDL colesterol

El HDL-colesterol o colesterol bueno, es el encargado de transportar el exceso de colesterol en sangre al higado para que sea destruido.

HDL colesterol

Que es el colesterol HDL

El también llamado HDL-colesterol o "colesterol bueno" es una de las fracciones de colesterol que se suelen informar en los análisis de sangre. Se incluye dentro de la fracción lipídica de nuestro organismo y es una molécula totalmente necesaria para nuestro organismo. Su nivel esta relacionado con la capacidad del organismo de movilizar las grasas LDL colesterol que tienden a depositarse en los tejidos y paredes arteriales para llevarlas al hígado. Por este motivo se le denomina colesterol bueno, y su función es vital para mantener el equilibrio en el perfil lipídico.

Las siglas se corresponden a su nombre en inglés High-density lipoprotein. Son lipoproteinas de alta densidad y alta proporción de proteinas.

¿Que pasa si tengo el HDL-colesterol alto?

Al contrario de lo que ocurre con el LDL-colesterol, cuyo exceso en sangre tiende a acumularse en las arterias, el HDL es el encargado de eliminar el exceso de colesterol de los tejidos, celulas y pared arterial para llevarlo al hígado.

Es por ello que unos niveles elevados de HDL son considerados por la comunidad médica como un atenuante de los factores de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Es decir, al igual que un exceso de LDL podria tender a acumularse en nuestras arterias formando placas de ateroma, un nivel alto de HDL tenderia a sacar esas moleculas de LDL del torrente sanguineo, disminuyendo las probabilidades de sufrir un accidente cardiovascular en el futuro.

En este video teneis claramente explicado la función de ambas fracciones de colesterol en nuestro organismo.

Valores normales de colesterol HDL

Como ya hemos comentado, los niveles de bajos HDL-colesterol se relacionan con el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Prácticamente se consideran un seguro de vida ante este tipo de afecciones.

<  40 mg/dl  Hombres

< 50 mg/dl Mujeres

Riesgo aumentado de enfermedad cardíaca
40-59 mg/dl Riesgo normal de enfermedad cardíaca
> 60 mg/dl Protección contra enfermedades cardíacas

HDL-Colesterol  bajo

Niveles bajos de colesterol  HDL (inferiores a 40 mg/dL) aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, al no haber suficientes molesculas para movilizar el LDL-colesterol. Esta carencia de HDL puede conducir a que el LDL se deposite en las paredes arteriales formando las placas de ateroma, que podrían obstruir parcial o totalmente alguna arteria, o desprenderse una parte formando un tapon que impida el paso de sangre, pudiendo desembocar en un infarto de miocardio o infarto cerebral.

HDL-Colesterol alto

Niveles superiores a 60 mg/dL disminuyen el riesgo de enfermedad vascular, significan una proteccion contra las enfermedades cardiacas, al mantener a raya los niveles de LDL colesterol, e impidiendo que este se adhiera a las paredes arteriales.

Como subir el HDL-colesterol

La causa mas común para un HDL bajo es la obesidad y la vida sedentaria, por lo que para aumentar sus cifras podemos hacer varias cosas

  • Bajar de peso. El sobrepeso lleva asociado un elevado nivel de grasas circulantes, en especial LDL, por cual, si conseguimos mantener nuestro peso en unos niveles saludables subiremos este colesterol bueno y bajaremos el colesterol malo (LDL-colesterol)
  • Realizar actividad física regularmente. El deporte en general tiene gran cantidad de beneficios para la salud, y en concreto para regular los niveles de colesterol y el azucar en sangre. Realizar 30 minutos diarios de algún deporte ayuda a bajar los niveles de LDL y subir los de HDL, reduciendo el riesgo de enfermedad cardiovascular
  • Dejar de fumar. Estar expuesto al humo del tabaco, ya sea por ser fumador activo como pasivo reduce los niveles de HDL. Consulta con tu medico de cabecerala mejor manera de dejar este habito tan poco saludable
  • Mantener una dieta equilibrada. Dentro de esto incluiriamos sustituir las grasas saturadas por las llamadas grasas buenas o insaturadas. Limitar el consumo de leche entera, quesos, salchichas, tocinos y todo tipo de carnes grasas. En su lugar consuma grasas insaturadas presentes, por ejemplo, en aguacates, nueces y el aceite de oliva. Reduzca al máximo el consumo de carbohidratos, en especial los azucares de absorción rápida y añada a la dieta alimentos ricos en fibra.